sábado, 9 de junio de 2012

Baja tus niveles de triglicéridos con omega3

Hoy en día es muy frecuente que en la consulta de un médico de atención primaria se vean analíticas de múltiples pacientes con niveles de triglicéridos elevados. Aunque la primera recomendación para disminuirlos es la dieta, muchas veces el resultado final es la prescripción de un fármaco.

No soy amante de los medicamentos, sobre todo cuando existen alternativas naturales y más eficaces para resolver un problema. En este caso, la ingesta de ácidos grasos esenciales omega3 EPA/DHA consigue reducir el nivel en sangre de triglicéridos. La dosis ideal es entre 0.5-1 gramo diarios de omega3 para aquellos que tienen unos niveles entre 150 y 199 mg/dl, de 1 a 2 gramos para niveles entre 200 y 499 mg/dl y de 2 a 4 gramos a los que tienen más de 500 gr/dl.

¿Dónde conseguir omega3? Aunque puede resultar más cómoda la ingesta de suplementos alimenticios de este nutriente, la absorción del mismo siempre será más eficaz si los adquirimos a través de la ingesta de alimentos tales como el pescado azul, el aceite de krill, el aceite de lino, los frutos secos o las algas.


Así que ya sabéis, si buscáis reducir vuestros niveles de triglicéridos en sangre, llevad una dieta saludable y equilibrada e incluid en la misma abundantes alimentos ricos en omega3.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Las frutas y las verduras además de saludables... también pueden contener tóxicos

De todos es sabido que las frutas y las verduras son parte importante de una dieta saludable. De hecho, muchas veces se relacionan automáticamente con el concepto de salud.
Sí, es cierto.Aportan una gran variedad de nutrientes, vitaminas, minerales y oligoelementos. Nos ayudan a mantenernos hidratados por su importante cantidad de agua, son diuréticos, alcalinizantes, desintoxicantes y nos aportan fibras vegetales solubles.
Sin embargo, lo que también es cierto es que la fruta y verdura que consumimos contiene tóxicos procedentes de los fertilizantes, pesticidas y abonos químicos. Con ello, sin embargo, pueden convertirse en una fuente de problemas de salud, facilitando el desarrollo de enfermedades.

Una forma de evitar los tóxicos en estos alimentos es el consumo de productos ecológicos. A veces es complicado tener nuestra propia huerta, así que tenemos que comprar alimentos de cultivo ecológico, con el peligro para el bolsillo que esto supone.


Por eso, es necesario recordar que no todas las frutas y vegetales tienen la misma susceptibilidad de contener tóxicos, con lo cual puede resultar rentable comprar ciertas frutas o verduras ecológicas, pero no otras. Los alimentos de este grupo que pueden almacenar mayor cantidad de tóxicos son:
  • El apio
  • La fresa
  • La manzana
  • El melocotón
  • La cereza
  • La patata
  • El pimiento
  • La nectarina
  • El arándano
  • La espinaca
  • La lechuga
  • La uva

Y por otro lado, las que menos posibilidades tienen de contener tóxicos son:

  • La cebolla
  • El aguacate
  • El maíz
  • La piña
  • El mango
  • La berenjena
  • El espárrago
  • El kiwi
  • El melón
  • La sandía
  • El guisante
  • El repollo
  • El pomelo
  • La batata
Y vosotros. ¿soléis comprar fruta o verdura de procedencia ecológica?

sábado, 28 de abril de 2012

La última moda en dietas: comer por la nariz

Si ya la dieta Dukan levantó ampollas por su supuestos riesgos para la salud, sobre la dieta de las que os voy a hablar ya no hay lugar a dudas.

La última moda para bajar de peso consiste en la introducción de una sonda nasogástrica (es decir, se mete por la nariz y llega hasta el estómago) durante un tiempo aproximado de 10 días, tiempo durante el cual se alimentará al sujeto con un suero a base de vitaminas, minerales, ácidos grasos y aminoácidos, unas 800 kcal al día. La "original" idea de usar una sonda para fines estéticos ha sido de Di pietro, que sostiene que con su método se consigue una pérdida de hasta 10 kilos o un 10% del peso corporal en este periodo de tiempo. Esta dieta es la llamada "ketogenic enteral diet" o "k-e diet".


Una sonda nasogástrica no es algo inocuo. Tiene sus ventajas, por supuesto. Se usan en pacientes hospitalarios cuyo estado es crítico y no pueden alimentarse por vía oral. Pero en estos casos el balance beneficio/riesgo tiene sentido. ¿Cuales son sus principales inconvenientes? Mal aliento, estreñimiento, reflujo gastroesofágico, riesgo de aspiración, obstrucción de la sonda, residuo gástrico, esofagitis, infecciones...

Por otra parte, con una dieta tan hipocalórica y con una pérdida de peso tan brusca, cabe esperar que tras su abandono se produzca el tan famoso "efecto rebote", es decir, recuperar todo el peso perdido y a veces alguno más de regalo. ¿Alguien se cree que maltratar así a tu cuerpo sin motivo no implique consecuencias? Una pérdida de peso efectiva y duradera es aquella que se hace de forma gradual. El cuerpo tiene "memoria" y siempre busca mantenerse en el peso durante el cual ha estado más tiempo. Así, tras una dieta tan drástica, el cuerpo buscará recuperar lo perdido.

Y ya no hablamos de la incomodidad que supone tener una sonda en la nariz durante 24 horas durante 10 días. Y digo yo, ¿si tienes la voluntad suficiente para llevar a cabo este método, no la tienes para adoptar una dieta saludable? Por que si no es así, una sonda tampoco evitará que puedas tomar un dulce, o una hamburguesa con patatas fritas.

En definitiva, una alternativa más para el mundo cada vez más amplio e inverosimil de los métodos "mágicos"  para bajar de peso. Y a vosotros, ¿qué os parece esta nueva dieta?


domingo, 8 de abril de 2012

Por qué

Hemos pasado de la era de la información a la de la des-información. Desde que están disponibles nuevas formas de comunicación, como internet, es mucho más fácil acceder a todo tipo de contenidos. Pero, ¿a qué precio? No todo lo que que leemos en la revistas, en los libros, en las webs, y sobre todo, lo que vemos en la televisión, es cierto. Cada vez hay más información, hasta tal punto que una se contradice con la otra. ¿A quien creer?
Este blog nace con el objetivo de divulgar el verdadero conocimiento sobre la salud, sobre todo en el ámbito de la nutrición.
Porque la alimentación es nuestra medicina.
Y porque somos lo que comemos.